Celulares: Uso excesivo incrementa dolores cervicales y de cabeza

  • La posición que adoptamos al revisar el celular, con la cabeza adelantada en flexión, al mantenerse por horas y de manera reiterada impacta, puede impactar en nuestra salud.

En los dos últimos años se ha incrementado el número de personas que consulta por dolores de cuello, cervicales y de cabeza. La culpa estaría en la posición corporal que adoptamos al usar celular, que revisamos varias veces al día y muchas veces con escasos minutos de diferencia.

Así lo afirma el quiropráctico y director del Programa de Quiropraxia de la Universidad Central, David López. “En esta posición, en primer lugar, existe mayor compresión en la parte anterior de los discos intervertebrales de la columna a nivel del cuello, cuestión que empuja nuestros discos en dirección de las raíces nerviosas”, explica el experto. En particular, después de los 40 años muchas personas presentan discopatías cervicales que, en esta posición, producen irritación y dolor en las raíces nerviosas que pueden irradiarse hacia las extremidades, el resto de la espalda y la cabeza.

Según explica el director del Programa de Quiropraxia de la Universidad Central, la posición con cabeza adelantada en flexión, que adoptamos típicamente al revisar nuestro celular, sobrecarga y fatiga la musculatura de la columna cervical y torácica superior, porque se mantiene por largos periodos y de manera repetida varias veces al día.

La cabeza pesa entre 5 a 6 kilos y  cuando ésta se proyecta más de 2.5 centímetros hacia adelante, como en la posición de revisión de un celular, se incrementa en un 100% el trabajo normal de la musculatura cervical. Con ello también aumenta el dolor por fatiga y contractura de los músculos del cuello y nuca, motivo frecuente de consulta de los pacientes”.

La recomendación más importante para evitar esta dolencia: evitar pasar varias horas con la cabeza agachada revisando el celular.

Si se presenta dolor frecuente cervical, consultar al quiropráctico para descartar algún daño en la columna. “Muchas personas no relacionan lo que hacen durante el día con estos cuadros de cervicalgia, jaquecas o dolor del cuello y extremidades,  condiciones que requieren un manejo especializado”, concluye el quiropráctico David López.

Recomendaciones para que los niños usen bien la mochila

Un elemento básico de los útiles escolares es la mochila, seguramente muchos padres ya compraron el bolso que usaran durante todo el año sus hijos, y es precisamente por ser un elemento de uso diario que hay que tener muy en cuenta el peso que llevarán los niños en sus espaldas, pues una excesiva carga puede perjudicar al menor hasta su adolescencia.

Backpack en Freedigitalphotos.netSegún Marcela Zapata Morales, Jefa de Área Escuela de Salud AIEP, “para prevenir dolores lumbares lo primero es verificar que la mochila esté acolchada y que no supere el volumen de la espalda del menor, entre más grande más artículos se introducen en ella. Es importante que la carga del morral no exceda el 10% del peso del niño, por ejemplo en el caso de un niño de 10 años su bolso no debiera pesar más de dos kilogramos”.

Otro aspecto a tener en consideración es el tamaño de los tirantes o asas del bolso, éstas deben ser gruesas, acolchadas y resistentes para que ayuden con la carga de sus hombros. También las mochilas deben tener tiras que se puedan abrochar en el abdomen o el pecho para que de esa forma el peso del bolso se reparte entre los distintos grupos musculares.

“Antes de que los hijos salgan de casa hay que verificar que lleven la mochila en los dos hombros y no sobrecarguen sólo uno, además de estar pegada a la espalda y con una altura justo en el medio de la columna”, señala la experta.

Para ayudar a los más pequeños con la carga es buena idea que lleven la colación en loncheras o maletines de mano, también es buena medida usar una mochila con ruedas para evitar el peso en la columna pero ojo con éstas ya que hay que tener cuidado con las escaleras.

Zapata sugiere que también es posible pedir al establecimiento escolar estantes, casilleros o cajones donde los niños puedan dejar algunos materiales para que no transporten peso extra.